A 25 AÑOS DEL FALLECIMIENTO DEL MAESTRO LITO RODRÍGUEZ

A 25 AÑOS DEL FALLECIMIENTO DEL MAESTRO LITO RODRÍGUEZ

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Fue un 4 de junio de 1997 cuando a los 69 años falleció Ismael José Rodríguez, el Maestro Lito Rodríguez. Trascendió nuestra ciudad para ser un artista reconocido en muchas partes del país. Sus bailes fueron inigualables, al igual que su talento.

AQUÍ SU HISTORIA…

Nació un 22 de agosto de 1928, fue el músico más reconocido del noroeste bonaerense y su territorio circundante de las provincias de La Pampa, Córdoba y Santa Fe.

Se llamó Ismael José Rodríguez, pero para todos fue simplemente Lito Rodríguez.

A los 4 años ya sacaba melodías en un armonio, «Prefería pasar horas tocándolo, más que jugar a la pelota o cazar pajaritos», solía recordar el consagrado pianista.

A los 8 años compuso un foxtrot al que tituló «Ismael», en homenaje a su primer nombre, y su debut en un baile en el Club Social con la orquesta «América».

Luego actuaría en la formación de su padre: «Se llamaba La Cultural y mi primera presentación fue en Henderson, de allí no paré más».

TODOS LOS HERMANOS

A los 17 años ya era director de orquesta: «Amarú2 se denominó esa primera experiencia, hasta que un años más tarde formó su propio conjunto «América», que algunas vez integraron todos sus hermanos: Quito (bandoneón), Rolando (contrabajo), Nalli Estela (cancionista) y Nino Omar (también vocalista).

En 1949 pone rumbo a la Capital Federal. Corrían tiempos de bonanza para el tango y allí integra distintos cuartetos, realiza giras por el interior y países limítrofes, entre ellos Brasil y Uruguay, donde animó bailes de carnaval, se presenta en conocidos lugares nocturnos como el Tabarís y Marabú, en las radios Mitre, Rivadavia y Libertad, y en cines de la calle Corrientes y Lavalle.

Pero a pesa de intenso trabajo, aún no había podido cumplir su mayor ilusión: «Mi berretín más grande era ser pianista de una orquesta profesional de Buenos Aires, de las famosas».

Y ese objetivo se consumó en parte a mediados de 1955 reemplazó a Rodolfo Biagi en su orquesta durante dos meses, mientras el llamado «manos brujas” se recuperaba de una afección.

Ese mismo año, las turbulencias políticas también incidieron en los cambios de hábitos del público, y entonces Lito decide poner un paréntesis y regresa a América a «hacer algunos bailecitos», pero se quedó para siempre.

Al decir de su hermano Nino, cuando por esos días conversábamos sobre el maestro «¿Para qué se iba a ir?, si acá era feliz, y los bailes de la zona lo volvían loco».

Sólo lo sacaría de su ciudad natal, al ser tentado en 1960 para integrar una embajada artística que durante seis meses recorrió Brasil.

En su orquesta se desempeñó como bandoneonista un promisorio músico: Raúl Garello. Otras propuestas le lloverían enseguida, entre ellas, una para viajar a Colombia, pero la rechazó.

Los Rodríguez (De Izq. a Der): Rolando, Lito, Quito y Nino.

CIUDADANO ILUSTRE

En la región su éxito fue arrollador: «Los clubes nos contrataban dos y tres años de anticipación, sobre todo para los carnavales», comentó sobre el furor que despertaban sus actuaciones. Entonces también reconoció a Juan D’Arienzo en la faz interpretativa, pero yo tenía especial predilección por Osmar Maderna y Horacio Salgan». Llegaría también el final, el que Lito describió con desconsuelo: «No son recuerdos gratos, cambió el estilo de divertirse, como cambió el pais y nuestra zona, la inundación, la inflación después, se encarecieron todos los costos, los bailes tradicionales fueron desapareciendo y nos quedamos sin trabajo».

No se alejaría definitivamente de la música. En una época viajaba a Trenque Lauquen para participar de los programas de la Asociación Amigos del Tango por LU11. Como nos dijera entonces: «Para mí los encantos de la música se apagarán solamente con mi existencia». Ese día llegó el 4 de junio de 1997, siendo sus restos velados en el recinto del Concejo Deliberante rivadaviense.

Tenía 69 años, y pocos meses antes, había sido declarado Ciudadano Ilustre de Rivadavia. Hoy, el acceso de la ruta 33 a la ciudad de América, lleva su nombre. FUENTE GOTÁN

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