CHISTES QUE NO ERAN CHISTES, UN AMIGO QUE LO ESCUCHÓ Y LA AYUDA PROFESIONAL, EL CAMINO DE UN JOVEN RIVADAVIENSE QUE TENÍA PENSAMIENTOS SUICIDAS

CHISTES QUE NO ERAN CHISTES, UN AMIGO QUE LO ESCUCHÓ Y LA AYUDA PROFESIONAL, EL CAMINO DE UN JOVEN RIVADAVIENSE QUE TENÍA PENSAMIENTOS SUICIDAS

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El rivadaviense Fernando Gómez habló en el programa radial Punto y Aparte sobre la Charla TEDx que brindó días atrás ante más de 10.000 personas en el Movistar Arena de Capital Federal. Contó cómo surgió el proyecto denominado “Letras Suicidas” que tuvo un paso previo en la Feria de Ciencias local.

Fernando tiene 20 años y cursa segundo año de psicología, pudo canalizar su dolor y sobreponerse a ser “un pibe triste” para poder trabajar con la salud mental.

Un proyecto de ciencias en el cual se abordó la temática del suicidio adolescente fue el germen de un trabajo que tuvo su punto culmine en la charla TEDx que realizó hace algunos días.

“Conseguí un logro que me propuse hace mucho tiempo, sentí que llegué lejos. No es sólo un trabajo mío, sino un trabajo grupal, tanto de las personas que me ayudaron, que se interesaron por el tema, el paso por la Feria de Ciencias. Al final se logró cuando me subí al escenario y lo presenté ante toda esa gente” comenzó diciendo.

Gómez reveló que en la previa de la Charla TEDx hubo una preparación y fue acompañado por asesores TED para pulir la exposición que finalmente tuvo una duración de 13 minutos y que fue aplaudida de pie.

Desde temprana edad el joven pensó en suicidarse, una situación que recién sintió superada a los 18 años.

“Sentí que lo podía hablar sin miedo a nada, exponer algo tan personal, a los 18 o 19 años. La ayuda profesional es una de las razones por las que hoy en día sigo acá, generando proyectos. Mi psicólogo fue Jorge Gayoso, fue de gran ayuda a nivel personal” relató.

Fernando dijo que los primeros pasos para avanzar hacia una mejoría es hablar.

“Hablar con alguien que te escuche, por lo general suelen ser amigos. No sólo basta con decirlo en general, lo importante es ir a un profesional que tiene las herramientas para entenderte y ayudarte para que fortalezcas tu mirada y puedas sobrellevar lo que te pasa” agregó.

“En mi caso comencé a hablar muy de a poco, usaba el humor. Hacía chistes todo el tiempo, usaba el sarcasmo. Alguien me escuchó y se dio cuenta que había algo más que chistes, hacía apología de mis pensamientos suicidas. El que se dio cuenta fue un amigo, Rodrigo Castillo, que hoy día sigue siendo mi hermano del alma, hemos vivido muchísimas cosas y por suerte nos hemos tenido mutuamente. Nuestra amistad empezó cuando tenía 15 años y hoy soy el padrino de su hijo. Se dio cuenta que mis chistes eran constantes y no eran tan chistes como parecían” indicó Fernando.

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