«EL GRAN ANTONIO MARTÍN»

«EL GRAN ANTONIO MARTÍN»

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POR XIOMARA NIEVAS*

Es increíble como el destino se encarga de poner personas especiales en nuestro camino, de traerlas a la vida de muchos niños así como por casualidad.

Esto pasó con el Gran Antonio Martín, cuando por 1985 el destino, la fortuna o lo que fuera lo acercaba a Rivadavia.
Por una equivocación de los dirigentes que fueron en busca de un técnico de apellido Martínez se lo trajeron a él, un joven que se había formado en la AFA como técnico y venía a un lugar del interior de la provincia de Buenos Aires.

Antonio comenzó su carrera como DT en el “rojo” Independiente de América, allí vivió en una piecita cerca del salón del club, luego de unos años decidió irse a vivir con su mamá que residía en ese momento en Fortín Olavarría.

Antonio se convirtió en un personaje del mundo futbolístico local, tanto en el fútbol de primera división como en el de inferiores.

Con el tiempo, ese hombre de hablar pausado, amante del tango y con su voz aporteñada, se iba a ganar el cariño de muchos niños, hoy hombres que lo recuerdan con mucho respeto y admiración.

A fuerza de un trabajo constante, con una paciencia admirable, con mucha técnica y dedicación Antonio marcó la diferencia en la infancia de los nenes y no tan nenes, él les dio confianza, los entrenó, los educó y los valoro.

Con él tiempo Antonio era el para los nenes, la mano siempre tendida para dar una ayuda, contención y cariño a quien lo necesitara.. Los dos clubes del pueblo, tanto Jorge Newbery como Racing Football Club contaron con él en su cuerpo técnico, logró formar equipos competitivos, con una táctica admirable y con jóvenes del pueblo.

Antonio nunca dejó de capacitarse, sus herramientas eran sus videos con jugadas de partidos, un viejo reproductor de vídeo y la infaltable lectura. En cierto momento, gracias a un torneo, un compañero de estudios de Antonio se enteró de su destino errante en un pueblo del interior. Ese amigo era José Pekerman, quién no dudo de convocarlo para trabajar junto a él en su cuerpo técnico.

Sin embargo, el corazón de Antonio ya tenía su lugar en el mundo, en el pueblo rodeado de sus jugadores, que muchas veces se acercaban a su humilde casa a tomar unos mates, a charlar con él, a buscar contención o a guitarrear con él y escuchar unos tangos.

Para muchos niños Antonio fue más que un técnico futbolístico, fue un amigo, alguien que los ayudaba con las tareas de la escuela, una persona que hablaba con los profesores para que supiesen que esos alumnos a los que no le gustaba mucho la escuela eran «buenos pibes, buenos muchachos» y sólo necesitaban paciencia y
comprensión.

Antonio era un ser muy sensible, honesto y soñador. Era un referente del fútbol bueno, ese que sólo se preocupa porque los chicos estén sanos, compitan y vayan a la escuela…con paciencia, dedicación y una actitud paternal cobijo a muchos pibes para que siguieran adelante.

Con total humildad “Antonio Martin” el 22 de octubre de 2021 se fue a un lugar mejor, a descansar de sus dolencias, seguro con su guitarra a cuestas y sus tangos, pero con la paz de quién dio todo por el fútbol y los niños.

*Compartimos el cuento ganador de la joven de Fortín Olavarría, XIOMARA NIEVAS, participante del concurso literario organizado por Rotary Club de América.

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