ÉXTASIS: EL PELIGRO DE CONSUMIR SUSTANCIAS PRODUCIDAS ILEGALMENTE

ÉXTASIS: EL PELIGRO DE CONSUMIR SUSTANCIAS PRODUCIDAS ILEGALMENTE

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La joven marplatense Milagros Alanis Moyano murió el miércoles pasado en España, tras haber consumido éxtasis en una fiesta electrónica en Palma de Mallorca.

Según trascendió, la chica, de 19 años, habría tomado solo la mitad de la dosis de una variedad de esta droga llamada «Philipp Plein», que de acuerdo a informes de la ONG Asociación Bienestar y Desarrollo, podría tener más concentración de MDMA, la sustancia la sustancia que conforma el éxtasis.

No obstante, la familia de Milagros, que radicó una denuncia policial para pedir que se investigue quién le suministró esa droga, había sugerido que el comprimido que tomó podría haber estado contaminado con veneno para ratas.

Constanza Traverso, médica especialista en toxicología y emergentología del Hospital General de Agudos «Dr. Juan A. Fernández» y del Hospital de Niños «Sor María Ludovica» de La Plata, explicó a esta agencia que «estas sustancias son ilegales, por lo que tanto en su manufactura, como en el empaque o el almacenamiento, están expuestas a condiciones que no son las de un laboratorio» por lo que pueden sufrir alguna situación de contaminación cruzada, aunque no es lo habitual.

No obstante, sobre el éxtasis en particular e hipotetizando sobre lo que pudo haber ocurrido en el caso de la joven marplatense, la especialista señaló que «en líneas generales no suele estar cortado con sustancias como veneno para ratas, que es un anticoagulante, porque no tendría que ver con una sustancia que produce  efectos similares a los que da la droga». En ese sentido, graficó que «a la cocaína a veces se la corta con psicotrópicos para aumentar el volumen, ya que son fármacos que remedan el efecto que produce la sustancia».

En tanto, Traverso subrayó, de acuerdo a lo que trascendió sobre los síntomas que presentó Moyano al ser hospitalizada, que «es real es que el éxtasis produce efectos de lo que se llama coagulación intravascular diseminada, es decir cuando el paciente se agrava y su cuadro empeora en la toxicidad aguda, altera los factores de la coagulabilidad porque altera la función hepática, entonces esto también puede llevar a pensar que hay un anticoagulante involucrado, en este caso raticida, pero en realidad es que ese cuadro es propio del efecto que tuvo la sustancia sobre el paciente».

«No es como comer un caramelo»

Traverso destaca puntualmente que al tratarse de sustancias de curso ilegal hay que dejar en claro que «no es como comer un caramelo» y muchas veces «los usuarios desconocen qué es lo que les puede pasar», más allá de los efectos deseados. «Cualquier sustancia que uno se mete en el cuerpo tiene  efectos adversos sobre el organismo, ninguna sustancia es gratuita, todas las sustancias tienen efectos deletéreos», destacó.

A los efectos adversos que genera la pastilla de éxtasis, se le suman otros, que pueden ser agravantes, como los ambientales -el hecho de estar en una fiesta con mucha gente, sin ingesta suficiente de agua y con gran desgaste físico- y la posibilidad de que exista una predisposición del base de la persona que consume la droga que ayude a que se desencadenen cuadros graves o letales.

En ese sentido, Traverso indicó que «los antecedentes personales siempre influyen, como el estado clínico al momento de consumir, si existe alguna enfermedad de base, si la persona toma alguna medicación, que también se metaboliza en el hígado». La especialista señaló también que, por ejemplo, «hay una enzima que en personas de origen caucásico puede tener una menor expresión en el organismo, por lo que el metabolito ?malo? del éxtasis, por llamarlo de alguna manera, queda como más tiempo dando vueltas en el organismo y genera mayores efectos».

«Estimulante y alucinógena»

El MDMA, que constituye el éxtasis, «es una molécula parecida en su estructura química a las anfetaminas, que son sustancias estimulantes, y a las mezcalinas, que son sustancias alucinógenas. La molécula tiene una forma parecida a las dos y, de hecho, tiene esas dos manifestaciones clínicamente, lo estimulante y lo alucinógeno», explicó Traverso, e indicó además que una pastilla con 200 o 300 miligramos de esta sustancia, como presentaría la «Philipp Plein», representaría «una dosis altísima». (DIB) AR

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