OBESIDAD Y DESNUTRICIÓN: DOS CARAS DE UNA MISMA MONEDA

OBESIDAD Y DESNUTRICIÓN: DOS CARAS DE UNA MISMA MONEDA

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Por Lic. en Nutrición Patricia Vitale – Matrícula 7400 – IG @nutrisalud.america

En la actualidad el mundo se enfrenta a una doble carga de mal nutrición que incluye la desnutrición y la alimentación excesiva.

La malnutrición, en cualquiera de sus formas, presenta riesgos considerables para la salud humana. La desnutrición contribuye a cerca de un tercio de todas las muertes infantiles.

Las crecientes tasas de sobrepeso y obesidad en todo el mundo están asociadas a un aumento en las enfermedades crónicas como el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes.

Estas enfermedades están afectando con cifras crecientes a las personas pobres y las más vulnerables.
a hora bien, ¿pero que entendemos por obesidad y desnutrición?, ¿Cuáles son sus indicadores a nivel mundial?

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, la obesidad es una enfermedad crónica, caracterizada por el aumento de la grasa corporal, asociada a mayor riesgo para la salud.

Pocas enfermedades crónicas han avanzado en forma tan alarmante en la mayoría de los países durante las últimas décadas como ha ocurrido con la Obesidad, motivo de preocupación para las autoridades de salud debido a las nefastas consecuencias físicas, psíquicas y sociales.

Según este organismo , La obesidad ha alcanzado la proporción de epidemia a nivel mundial. Existen aproximadamente mil 600 millones de adultos y, al menos, 20 millones de niños menores de 5 años con sobrepeso.

La obesidad infantil es uno de los retos de salud pública más graves a nivel mundial en el siglo XXI. Más del 75% de los niños afectados vive en países de bajos y medianos ingreso.

Según la OMS: la desnutrición es la ingesta insuficiente de alimentos de forma continuada, que es insuficiente para satisfacer las necesidades de energía alimentaria, sea por absorción deficiente y/o por uso biológico
deficiente de los nutrientes consumidos.

La desnutrición puede ser primaria cuando se produce por una carencia nutritiva y/o psicoactiva, y secundaria cuando existe una enfermedad que la determina, independientemente de su situación socio-cultural; por ejemplo enfermedades genéticas, metabólicas, inmunológicas, malformaciones, que puedan afectar a cerebro, corazón, riñón, hígado, etc.. Es importante reconocer además que los efectos de la desnutrición se valoran a corto y largo plazo. en un primer momento aparecen enfermedades diarreicas, deshidratación, alteraciones hidroelectrolíticas, depresión de la inmunidad, infecciones, pérdida de peso, trastornos hematológicos, cardiorrespiratorios y renales. Más tardíamente aparecerán déficit de talla y disminución del cociente intelectual. Las estadísticas se basan en tres indicadores: peso para la edad, que mide la desnutrición global: talla para la edad, que refleja la desnutrición crónica, debido a que la baja estatura es producto de una carencia prolongada de nutrientes; y peso para la talla, que mide la desnutrición aguda.

Según la FAO, la Organización de Naciones Unidas especializada en alimentación y agricultura, uno de cada ocho habitantes del planeta sufre desnutrición. En total, son 869 millones de personas, según el informe correspondiente al periodo 2010-2012.

La gran mayoría, 852 millones, se concentra en países en vías de desarrollo (el 15% de su población). Por su parte, los países del llamado Primer Mundo apenas cuentan con 16 millones de personas desnutridas.

En la mayoría de las veces se ambas se combinan, por ejemplo, muy a menudo podemos cruzar en la calle niños, jóvenes o adultos que se encuentran con sobrepeso o obesidad, lo primero q decimos es que no está desnutrido, pero en realidad si lo está, el hecho que incorpore calorías en exceso no implica que esos alimentos contengan todos los nutrientes que necesita su organismo, esta carencia es la condición necesaria para afirmar que esta desnutrido.

Por eso es necesario comer sustancias nutritivas, capaces de satisfacer tanto las necesidades calóricas, como la de los macronutrientes ( proteínas, hidratos de carbono y lípidos)y la de los micronutrientes ( vitaminas y minerales).

La obesidad y la desnutrición son problemas de nutrición pública, de alta prevalencia y vertiginoso crecimiento en países sub desarrollados y desarrollados. La información disponible en nuestro país es escasa pero relativamente consistente con un aumento en la importancia de la problemática , en especial en sectores de bajos ingresos y en niños pobres, en quienes las consecuencias son trascendentes a futuro e imponen un costo presupuestario dado por la carga de sus complicaciones en el gasto público.

La mal nutrición no es aún considerada un tema de agenda de las políticas de salud en Argentina. Sin embargo, el sector privado, productor de alimentos tiene una incipiente sensibilización y preocupación hacia el tema, principalmente en relación a la obesidad. Probablemente relacionada con su responsabilidad social en la promoción de esta patología.

La Teoría microeconómica aporta valiosos elementos de análisis aplicables al tema de la obesidad. En especial los que se derivan de la Teoría de la conducta del consumidor y del análisis de las fallas e imperfecciones de los mercados.

Este documento tuvo el propósito de realizar un primer aporte hacia una aproximación microeconómica sobre la obesidad, analizando en especial las preferencias de los consumidores hacia alimentos obesogénicos, el posible impacto de una disminución en los precios de productos saludables y el escenario de posibles intervenciones vinculadas a la provisión de información nutricional como bien público para corregir asimetrías de información y externalidades negativas propias del crecimiento de la obesidad.

Se ha planteado la necesidad de profundizar el análisis del cambio de precios relativos que favorezcan (aumenten) las preferencias hacia alimentos saludables y posibles intervenciones del Estado en la información nutricional en rótulos de alimentos, en la regulación de la publicidad dudosa o engañosa, en la provisión de información educativa (campañas) y en limitaciones en el mercado de kioscos escolares.

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