PEDRO “PASTELITOS”, CON ESFUERZO Y TRABAJO, ENDULZA A LA CIUDAD

PEDRO “PASTELITOS”, CON ESFUERZO Y TRABAJO, ENDULZA A LA CIUDAD

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Pedro Flores, tiene 11 años, y su historia junto a Lía Iglesias, una vecina que realizó una colecta para que “Papá Noel” le traiga una bicicleta, revolucionó a la ciudad de América.

“Kikin”, como lo apodó su abuelo, está a punto de cumplir 12 años, y desde hace algún tiempo recorre la ciudad acompañado de una bicicleta y una caja de cartón vendiendo tortas fritas, pasteles, alfajores de maicena, entre otras cosas ricas que cocina su madre.

LA HISTORIA

“Hace una año y medio vinimos desde Laboulaye (Córdoba) por trabajo de mi marido, a él le gustó a América, por la educación de nuestros hijos y su futuro. Tenemos a Federico de 9, Pedro de 11 y Florencia de 14 años” comentó Celeste, la mamá de Pedro, en una entrevista con el programa radial Punto y Aparte.

La complicada situación económica que muchas familias viven en todo el país no excede a nuestra ciudad y lo complejo de conseguir un trabajo hizo que Celeste hiciera caso al pedido de Pedro para comenzar con un emprendimiento de venta ambulante de cosas dulces.

“Durante el temporal de julio pasado, llovieron muchos días seguidos y comencé a hacer tortas fritas para mis hijos. Un día Pedro me mira y me dice ¿“Por qué no hacés tortas fritas para que las pueda vender?. Así empezó todo, como se ha perdido mucho el respeto en los jóvenes, siempre le digo antes de que salga con su cajita para vender, que respete a los mayores, que se porte bien” explicó la mujer y agregó “el primer día salió con seis docenas de tortas fritas, cuando volvió me dijo que no las suba a Facebook, que él quería colaborar con la familia”.

EL DATO: la familia Flores está conformada por Silvio (papá), Celeste Rodríguez (mamá) y sus hijos Federico, Pedro y Florencia. Silvio tiene un camión y realiza viajes, al momento de la nota estaba trabajando en Coronel Dorrego.

El éxito de las tortas fritas y el carisma de Pedro para vender hicieron que la clientela del niño comenzara a pedir otros productos.

“La gente me pide cosas dulces me dijo un día. Empezamos y no la cortamos más. Agregamos alfajores de maicena, pasta frolas, pastelitos” detalló orgullosa Celeste quien agradeció a Lía Iglesias por el gesto que tuvo y a toda la comunidad que colaboró. “Pedro se lo ha ganado por la clase de niño que es” comentó.

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Este jueves Pedro le llevó a Lía un regalo por el gran gesto que tuvo con él.

“QUIERO ABRIR MI PROPIA PANADERÍA”

“Salí caminando con seis docenas de tortas fritas, la primera venta fue en un kiosco. Iba ofreciendo casa a casa, luego empecé a ir a las canchas, antes pedí permiso para poder vender. Además me ofrezco para cortar el pasto” comenzó diciendo el niño que hoy es conocido en toda la ciudad por su respetuoso andar, por ir en busca de sus sueños y ayudando a su familia.

“Cuando sea grande quiero estudiar para abrir mi propia panadería” dice con la seguridad de quien ya está en camino a cumplir un objetivo, tiene 11 años y es un ejemplo para grandes y chicos.

Sobre el final, Pedro saluda a Lía, quien se cruzó en ese camino de esfuerzo para darle un merecido premio, “le mando un beso, la quiero mucho”.

Pedro junto a su familia y la bicicleta que Lía Iglesias le pidió a Papá Noel y que se concretó gracias a la solidaridad de la comunidad.

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