TENSIÓN ENTRE CASA ROSADA Y GOBERNACIÓN POR LA PERFORMANCE ELECTORAL

TENSIÓN ENTRE CASA ROSADA Y GOBERNACIÓN POR LA PERFORMANCE ELECTORAL

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La derrota electoral tensó aún más las relaciones entre el Presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal, quien en las últimas horas fue blanco de cuestionamientos por parte del entorno más cercano al mandatario porque supuestamente relajó la intensidad de la campaña.

En la Casa Rosada analizan que la contundente derrota en el Conurbano bonaerense fue la que impidió que Macri llegara al balotaje, y apuntan contra Vidal por la estrategia electoral en esa zona, al sostener que avaló la estrategia de algunos intendentes de «esconder» al Presidente.

Desde la Gobernación reconocen la existencia de los reproches y los achacan al Jefe de Gabinete Marcos Peña, con quien Vidal protagonizó más de un encontronazo por el rumbo de la estrategia electoral de Juntos por el Cambio. En ese marco, enumeran los «esfuerzos» de la gobernadora para alinearse a la estrategia nacional, como el hecho de no avanzar con el desdoblamiento de las elecciones y haber desacreditado el «operativo clamor» de empresarios para que ocupe la candidatura a la presidencia.

Ayer, durante la primera reunión de Gabinete tras la derrota, el ministro del Interior Rogelio Frigerio, expuso los números de las elecciones, y mostró que en varias provincias el Presidente había crecido más que el promedio nacional: Buenos Aires no estaba en la lista. Además, se evaluó que de los 2 millones de votos de diferencia entre Macri y Fernández, 1,5 millones se dieron en el Conurbano.

En respuesta, desde la Gobernación también exhibieron sus números: según esos cálculos, la fórmula Vidal-Salvador «levantó 633.785 votos respecto de las PASO (contando los resultados provisorios), mientras que Macri-Pichetto sumaron 714.238 nuevos sufragios.

Los reproches, lanzados a través de los medios, elevaron la tensión existente entre el Presidente y la gobernadora: las diferencias entre ambos, surgidas en torno al rumbo de la estrategia electoral del oficialismo incluso antes del cierre de listas, se profundizaron por la abultada derrota en las PASO y ahora, ya consumada la victoria del peronismo, podría derivar en una pelea por el liderazgo de la oposición.

Desde la Casa Rosada argumentan que Vidal, lejos de revertir la elección y sin chances de balotaje en la provincia, no jugó fuerte en la campaña. Y confrontan su accionar con el de Macri, quien recorrió 30 distritos con las marchas del «Sí, se puede» para intentar revertir la situación.

Desde el vidalismo, en tanto, muestran que, pese a la derrota nacional, no se perdieron tantos distritos, y que Juntos por el Cambio, ahora como oposición, mantendrá un muy buen número de legisladores. También le achacan a Peña haber llevado la polarización a extremo, algo que terminó forzando la unidad peronista. Como se recordará, la propia Vidal intentó hasta último momento sumar a Massa, pero no logró esquivar el veto del Jefe de Gabinete. (DIB)

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