“ZAN” ELLA, BENDITA GARANTE DE UNA AVENTURA DE HERMANOS

“ZAN” ELLA, BENDITA GARANTE DE UNA AVENTURA DE HERMANOS

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Juan “Poty” Gobo es un joven de 24 años que el pasado 29 de diciembre viajó hacia Juncal, en Santa Fe, para pasar fin de año junto a su abuela de 83 años. Lo hizo en compañía de su hermano y en un particular transporte, una moto Zanella 50 cc.

DE JUNCAL A LA ACTUALIDAD

“Poty” es oriundo de la mencionada localidad santafesina, a sus 12 años, en 2008, vino con su familia desde allí para radicarse en América.

Actualmente tiene un emprendimiento de gallinas ponedoras junto a un socio, ha participado en diversos proyectos de actuación, tiene una personalidad especial y una vida llena de anécdotas. También es muy creyente de “Gilda”, la reconocida cantante fallecida

“Me volví para América en marzo cuando empezó la pandemia, había estado trabajando en una carnicería y ahí vi el tema de los huevos, entonces decidí emprender” dijo Gobo que actualmente cría 200 gallinas ponedoras y comercializa huevos en América.

LA “ZANTA” DE LA RUTA

“En agosto compré la Zanella y la hice arreglar. En un asado con amigos comenté si se podría viajar en una zanellita tantos kilómetros. Todos me decían que no llegaba a Fortín, ahí me calenté y dije voy a viajar. Así fue que el 29 de diciembre a las 5:20 de la madrugada salimos con mi hermano que viajó en una 110cc. Tardamos casi 18 horas en recorrer los 400 kilómetros que separan América de Juncal (Sta. Fe), llegamos ese 29 tipo 22:22 hs.” detalló “Poty” y agregó “estuvimos todo el 2020 encerrados, algo teníamos que hacer”.

“Paramos 25/30 veces en la ruta, hubo momentos donde hacían 42°, había que cuidar el motor de la Zanella que tiende a pegarse el pistón. Promediamos una velocidad de 35 km/h” contó quien tomó una ruta secundaria para realizar el viaje, América-Tejedor (por tierra), Roberts, Lincoln y luego Ruta 50.

“Hicimos 100 kilómetros por tierra, al otro día me dolía todo, no podía cerrar la mano con la que aceleraba” indicó.

“Uno sabe que la moto se puede fundir, sólo pensaba en meterle viaje, no pensar en lo malo. Por suerte sólo tuvimos una salida de cadena y dos veces casi se agarra el motor, ni un pinchada” detalló.

“Mi hermano iba escuchando música, yo escuchando el motor, hay que estar muy atento para evitar cualquier rotura. Ya cuando llegamos nos miramos con mi hermano y largamos una carcajada. Mientras íbamos entrando por la avenida, empecé a ver recuerdos de mi infancia, algo que cuando voy en auto no me pasa” contó emocionado.

EL DATO: “Poty” narró que sus padres viajaron en auto hacia Juncal, un pueblito de 800 habitantes en el sur santafesino. En el regreso su hermano y su padre volvieron en las motos, y él en auto con su madre.

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